Se encuentra actualmente en cartelera la filmación “Anvil, El Sueño De Una Banda De Rock”, un interesantísimo documental que muestra la historia y vicisitudes de Anvil, una banda canadiense de heavy metal que tuvo un brevísimo periodo de éxito a mediados de los años ’80 y que, a pesar del reconocimiento de la mayoría de sus colegas de profesión, nunca llegó a triunfar de manera multitudinaria.

Atención al minuto 1:16 de este extracto… ¡Sí, es Valencia! xD
La película comienza con los testimonios de algunas de las figuras más importantes del hard-rock ochentero (Slash de Guns’N’Roses, Lars Ulrich de Metallica, Lemmy Kilmister de Mötorhead…). En todas las declaraciones de estos personajes se destila una gran admiración y respeto por la música y los componentes de Anvil, por su actitud y dedicación. Tras unas cuantas reflexiones, lanzan varias preguntas al aire: ¿Qué le ocurrió al grupo? ¿Por qué nunca llegaron a triunfar como ellos sí lo hicieron? A pesar del fracaso ¿qué les lleva a permanecer unidos después de 30 años? ¿Qué es de ellos actualmente? Estas son las cuestiones que el documental revela a lo largo de su metraje pues su director, el fan de la banda Sacha Gervasi, convivió durante largo tiempo con el grupo para profundizar no sólo en su trayectoria, si no en los sentimientos y retos de sus miembros, especialmente del cantante ‘Lips’ y del baterista Robb, los fundadores de Anvil.

Curiosidad: el baterista de Anvil se llama igual que el famoso director de “This Is Spinal Tap”: Robb Reiner.
A modo de comparación, este film sería como el otro lado de la moneda de “This Is Spinal Tap”: si este emblemático (y altamente recomendable) documental nos mostraba de forma cómica los entresijos de una banda de rock duro (ficticia, eso sí), “Anvil…” sería el lado crudo, real y dramático de un grupo similar.
Entre todas las problemáticas (y hasta diría patéticas) situaciones en las que se ve envuelto el grupo (conciertos ante 5 personas, dueños de garitos que no les pagan, giras improvisadas, oportunidades que se les niegan por la edad…), en todas sus discusiones, en todas las metas que se plantean… siempre está presente un esfuerzo casi inhumano por alcanzar un sueño, una pasión y amor sin medida por su profesión y por la música que no les hace nunca rendirse y seguir hacia adelante con ánimo e ilusión en sus vidas. Suena cursi pero es la pura realidad, pues el documental hace que el espectador empatice de forma sincera con la banda y sus miserias.
Así que, si tenéis tiempo y aceptáis una recomendación, para este verano os invito ir al cine a ver “Anvil, El Sueño De Una Banda De Rock”. No es en 3D, no es un blockbuster y no tiene un reparto de estrellas de Hollywood, pero es el emotivo retrato de gente auténtica, con las ideas claras y con la actitud y dedicación que se necesita para plantearse y lograr retos.















