En poco más de dos semanas, el nuevo trabajo de Fito Cabrales y sus Fitipaldis, titulado “Antes De Que Cuente Diez”, ya ha conseguido ser disco de platino, que recordemos que debido al descenso globalizado de venta de discos originales a causa de las descargas por Internet es un galardón que, al menos en nuestro país, se ha puesto ya relativamente accesible para grupos de cierta importancia, pues se otorga tras superar las 60.000 copias vendidas.
El caso es que este gran éxito de Fito, que además está agotando las entradas para sus conciertos a un ritmo acelerado, me parece exageradísimo y considero que es algo más heredado de su trayectoria y su status que por la calidad del álbum en sí.
Para esta nueva entrega, el autor bilbaíno se ha rodeado de músicos de talla internacional: Pete Thomas en la batería, que ha trabajado con Elvis Costello o John Paul Jones (Led Zeppelin) entre otros; y Andy Hess manejando el bajo, como ya hiciera anteriormente con importantes nombres como The Black Crowes o Tina Turner. Este gran acompañamiento, que se nota en la buena instrumentación de las canciones, no ha podido sin embargo combatir con el mayor problema del disco: la total falta de originalidad.

“Antes De Que Cuente Diez” no ofrece nada que no hayamos escuchado ya en la música de Fito, cuyo rock and roll accesible y apto para todos los públicos empieza a repetirse ya más que el ajo. Para quien no le exija más que eso, puede darse por satisfecho, pero mi sensación tras escuchar el disco es que Fito se ha copiado a sí mismo por enésima vez. ¿Decepción? Pues sí y no porque, sinceramente, no esperaba más de lo que Fito, aburguesado en sus ya establecidos y al parecer intocables patrones de rock and roll, nos ha brindado.
El primer single, un tema homónimo al disco, puede dar fe de ello: melodías que ya te suenan, ritmos ya estandarizados en los Fitipaldis… Canción correcta pero con un ideario demasiado sobado. Únicamente destacable el solo del final, eso sí.
Tan sólo llaman positivamente la atención algunos ligeros toques de sofisticación en temas puntuales: la manera de tocar la guitarra a lo Mark Knopfler en “Me Acordé De Tí”,el aire bluesero de “Que Me Arrastre El Viento”, y el interesante aporte del acordeón y el piano en “Los Huesos De Los Besos”, que le dan un toque como de tango ciertamente bonito (a pesar del nombre tan cutre de la canción).
Por ser más acelerada y rockera que la original también resulta llamativa “Todo A Cien”, versión de La Cabra Mecánica, grupo que por cierto acompañará a Fito & Fitipaldis en su gira en la que será su despedida de los escenarios tras la publicación el próximo 13 de octubre de un último disco llamado “Carne De Canción”.
En definitiva: canciones correctas, disco aceptable pero insuficiente en cuanto a originalidad y riesgo. Fito no se atreve a dar un paso más en su música y se limita a ir repitiendo los mismo clichés que, a pesar de haberle dado el éxito en solitario en esta última década, ya le han encasillado.
















Me aburren ya las rimas de “que estoy despierto con los ojos cerrados, y sueño cuando estoy dormido… nananannaa…” ¬¬
pues nada Zome…sigue escuchando a Bisbal jajajjajajajaja