Crónica del SOS 4.8 de 2012 (II) – Conciertos del viernes 4 de mayo

{lang: 'es'}

Nuestro primer objetivo del viernes era el Ultrashow de Miguel Noguera. Ya habíamos asistido a su peculiar y surrealista espectáculo humorístico cuando vino a Valencia hace algunas semanas y nos gustó tanto que pretendíamos comenzar con una buena dosis de carcajadas nuestra andadura por el SOS 4.8 de 2012. Sin embargo accedimos al recinto cuando su show ya había comenzado y no conseguimos asiento en el auditorio…


Concierto de Analogic en el SOS 4.8 de 2012.

Buscando algo que hacer antes de los conciertos que teníamos marcados en nuestra agenda nos acercamos al escenario Jägermeister, el pequeño, para ver a los murcianos Analogic, un grupo del que nada sabíamos pero que nos gustó bastante. Indie-rock animado y guitarrero que la verdad es que a esas horas venía muy bien para alentar a la gente a moverse.


Concierto de Nacho Vegas en el SOS 4.8 de 2012.

De allí nos fuimos al escenario principal a ver un rato a Nacho Vegas. Como hacía presagiar el gran telón que acompañaba al cantautor asturiano y a su banda (el dibujo que se esconde tras la “Z” de la portada de “La Zona Sucia”), Vegas comenzó su directo con “La Gran Broma Final”, el primer single de su último disco.

El sonido era muy bueno, pero en las pocas canciones que le vimos lo notamos espesito, y a él delgaducho y con un aspecto mejorable. Nacho Vegas no es la alegría de la huerta, y un escenario gigantesco al aire libre en un festival no es la mejor manera de escuchar su música, todo sea dicho. Sus temas, que deben resultar elegantes y conmovedores, nos sonaron planos y excesivamente lentos, así que antes de llegar a la media hora de concierto, y mientras sonaba “Cómo Hacer Crac”, nos fuimos a guardar cola para no quedarnos sin asiento en el concierto de Hidrogenesse, que se celebraba en la sala pequeña del auditorio.


Hidrogenesse interpretando su Recital para Alan Turing en el auditorio del SOS 4.8.

Sólo hay una manera de calificar el espectáculo de Hidrogenesse: magistral. Teníamos muchas ganas de ver a este inclasificable dúo catalán desde que Javi nos los descubrió, y superaron con creces las expectativas que teníamos puestas en su concierto.

Ante una sala totalmente repleta y expectante, aparecieron en el escenario con mini-gabardina, luciendo piernas y con diversos complementos: turbante y zapatos de tacón Genís y gorra colegial y zapatillas Carlos.

Su show tuvo dos partes bien diferenciadas: en la primera mitad interpretaron su nuevo espectáculo “Recital Para Alan Turing”, donde presentaron algunas canciones de su nuevo disco “Un Dígito Binario Curioso” inspirado en la vida de este científico británico. El final del concierto se reservaba para sus hits.

El “Recital Para Alan Turing” fue sencillamente espectacular. Es arriesgado tocar del tirón y al principio de un concierto canciones nuevas basadas en la vida de alguien que no tiene por qué interesar a todo el mundo, es algo muy conceptual y muy concreto que puede aburrir o desconectar a la audiencia rápidamente. Por fortuna nada de eso pasó. Gracias a las nuevas canciones de Hidrogenesse, tremendamente pegadizas y muy bien hiladas, y a las imágenes que se proyectaban en la pantalla del escenario, pasamos por distintas épocas y acontecimientos de la vida de Alan Turing: primero lo “despertamos” con un beso, luego compartimos el dolor de la muerte de su mejor amigo Christopher, alcanzamos el éxito al descubrir la manera de descifrar los códigos nazis de la máquina Enigma, sufrimos el procesamiento y rechazo social que le acarreó el reconocer su homosexualidad… Pero el temazo que se llevó la palma fue “Captcha”, una canción dedicada al conocido sistema de reconocimiento humano basado en el Test de Turing y cuya letra contiene frases tan geniales como “Si fueras persona serías un espía” o “¿Qué eres tú? ¿Quién hay detrás de ti? ¿Qué quieres de mí?”, por no hablar de su excelente estribillo “Captcha-cha-chá, Captcha-cha-chá…” (muy nui, por cierto).


Carlos Ballesteros (Turing de joven) hablando con su amigo Christopher muerto, intepretado por Genís Segarra.

Tras aprobar con muy buena nota en sus nuevos temas, Carlos y Genís se quitaron las gabardinas y, enfundados en maillots ciclistas, fueron entonando muchas de sus mejores canciones que hicieron que el público se fuera viniendo arriba poco a poco: “A-68”, “Schloss”, “El Poder De Mis Tejanos”, “Un Mystique Determinado”, “Eres PC, Eres Mac”, “Caballos Y Ponis”

El no va más llego cuando Carlos dijo “la siguiente canción suena así…” y acto seguido comenzó el inconfundible ritmo de “Disfraz De Tigre”, su himno. Todos nos pusimos en pie a corearlo y a bailar su estrambótica coreografía como si no hubiera mañana para que poco después la pareja se despidiera con “Fuig Llop Fuig Llop Fuig” y “No Hay Nada Más Triste Que Lo Tuyo”. Tremendos. Si le tuviera que poner alguna pega al concierto sería al sonido del micro de las voces, algo confuso debido a una deficiente ubicación de los amplificadores que hacía que desde las primeras filas (donde nosotros estábamos) fuera en ocasiones difícil de entender las letras por la reverberación de la sala, pero nada que empeñara el gran espectáculo que dieron.

La verdad es que fue toda una experiencia el concierto de Hidrogenesse: divertido, conceptual, marchoso, profundo… Hay que vivirlo para comprender el nivel de genialidad que encierra su, a priori, apariencia ridícula.


Hidrogenesse en maillots ciclistas interpretando sus hits.

Después de asistir al final de la actuación de The New Raemon fuimos a cenar antes de ver a Pulp, cuyo concierto por desgracia no nos transmitió las mismas sensaciones que el de Hidrogenesse por diversos y muy distintos motivos.

Para empezar, el sonido era algo bajo, faltaba potencia. Por muy bueno que seas si tu música no suena todo lo nítida que debería ya estás cojeando de una pata importante. Y un festival no puede permitirse un sonido bajo cuando en su escenario principal actúa un cabeza de cartel.

En segundo lugar, Jarvis Cocker. Pulp es él, de eso no hay duda, pero aunque es un buen frontman y un tipo muy carismático, él solito es capaz de anular a su banda y cargarse un concierto, y para mí en el SOS 4.8 lo hizo: vale, dominó el escenario con el dramatismo y teatralidad que le caracterizan, bailó (e incluso se atrevió a taconear flamenco) y se mostró muy comunicativo con el público, pero no sé por qué extraño motivo se vio con la necesidad de hacer un monólogo entre canción y canción haciendo que transcurriera una eternidad entre tema y tema. El concierto de Pulp no tuvo ritmo.

Y en tercer lugar, el público. ¿Si no te interesa Pulp para qué vas a un concierto suyo? Estábamos rodeados de gente a la que se la sudaba el concierto, que no conocía al grupo y que ni siquiera dejaba a los demás prestar atención. Vale que la desmedida labia de Jarvis no ayudaba a mantener por mucho tiempo el interés puesto sobre el escenario, pero la educación de la gente dejó muchísimo que desear, tanto que hubo un par de momentos que me entraron ganas de irme porque quería escuchar las canciones, quería atender al concierto, pero las conversaciones, la gente de espaldas al escenario, los móviles por aquí y por allá… no me dejaban, me desconcentraban.


Concierto de Pulp en el SOS 4.8 de 2012.

En fin, puesto que el ambiente no fue el adecuado para mí fue un concierto aburrido con algún destello como “Disco 2000” o “I Spy”. El grupo también cumplió con “Underwear” y la intensa “This Is Hardcore”, momento en el que la iluminación estuvo brillante.

Para terminar Pulp interpretó, como no podía ser de otra forma, la archiconocida “Common People”, uno de los himnos del britpop y al parecer la única canción que le interesaba a muchos de los allí presentes, por muy triste que sea esto. Esta vez sí el recinto se convirtió en una fiesta y todo el mundo saltó y cantó uno de los estribillos más famosos de la música británica de las últimas dos décadas.

Imagen de previsualización de YouTube

Pulp interpretando “I Spy” en el SOS 4.8 de 2012.

Después de Pulp el turno le llegaría a Gossip. La banda americana cumplió con un concierto entretenido aunque irregular centrado sobre todo en sus últimos dos discos, más soul y dance, que en los trabajos más guitarreros de sus inicios.

Cayeron “Standing In The Way Of Control”, “Love Long Distance” y la muy Buena “Heavy Cross”; incluso hubo tiempo para una breve versión del “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana, pero a este grupo le ocurre que salvo singles puntuales como estos, el resto de sus temas son bastante repetitivos y tienden cada vez más al pop, por lo que la parte central de su concierto se resintió.

Quien demostró muchas tablas fue su líder, la cantante Beth Ditto, muy espontánea y cómplice con el público, haciendo gala de su buena voz y con una gran presencia escénica (esto no va con segundas, jejeje). Lo peor fue la parte instrumental, con una guitarra con un volumen tremendamente bajo y que apenas despuntaba en sus rasgueos.

Imagen de previsualización de YouTube

Gossip interpretando “Standing In The Way Of Control” en el SOS 4.8 de 2012.

John Talabot, Simian Mobile Disco y The Zombie Kids fueron los encargados de la sesiones de música electrónica de después de los conciertos. Alternamos entre los dos escenarios, pero salimos un rato antes de que cerrara el recinto para poder coger taxis sin aglomeraciones.

Seguir leyendo…

ASPECTOS GENERALES DEL FESTIVAL

CONCIERTOS DEL SÁBADO 5 DE MAYO

PÁGINA PRINCIPAL

{lang: 'es'}

Una respuesta a Crónica del SOS 4.8 de 2012 (II) – Conciertos del viernes 4 de mayo

  1. Pingback: Hidrogenesse – “Un Dígito Binario Dudoso. Recital Para Alan Turing” | The Rock Park :: Música, grupos, ocio y más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>