
Como decimos en Valencia: “Pensat i fet”. Aprovechando que varios amigos habían acudido al festival Low Cost de Benidorm y que el cartel de su última jornada era, a mi modo de ver, la más atractiva de todas, allá que nos fuimos la tarde del sábado. Carretera y manta.
El primer golpe de fortuna llegó en las taquillas del recinto, pues gente que por diversas circunstancias quería deshacerse de entradas que les sobraban nos regaló un billete y nos dejó otro tirado de precio; nada que ver con los 50 eurazos que pedían en taquilla por la entrada de día en lo que me pareció una sospechosa maniobra de oportunismo por parte de la organización, pues en internet la web del festival informaba que valían 40 euros. “No, es que ese era el precio de las entradas anticipadas…” nos dijo la cajera… Mentira: en ninguna parte se indicaba esa diferencia de precios.
Con el sustancial ahorro económico que nos supuso el fortuito regalo de la entrada accedimos bastante apurados a la Ciudad Deportiva Guillermo Amor, que era donde se celebraba el evento. No pudimos ver las actuaciones de grupos como Franc3s, Maga o Sexy Sadie, pero sí que disfrutamos de uno de los platos fuertes del día: Mando Diao. El grupo sueco se encuentra en una especie de gira de grandes éxitos en la que interpreta un variado repertorio de sus temas con un toque más soul e intimista que rockero. Muestra de ello fue el elegante decorado que les envolvió en el escenario (gigantescas cortinas de terciopelo rojo y una gran cantidad de lámparas) y el cuarteto de cuerda que les acompañó matizando con sus instrumentos todos los temas que tocaron.

Cayeron “God Knows”, “The Band”, un sorprendentemente ralentizado y melódico “Sheepdog”, un coreado “Mr. Moon”, las exquisitas “Mean Street” y “Gloria” de su último disco de estudio, los imprescindibles “Down In The Past”, “You Can’t Steal My Love” y “Long Before Rock ‘n’ Roll” que convirtieron el escenario principal en una fiesta… Mando Diao son tan buenos y tienen tantas grandes canciones que era muy difícil que fallaran con su setlist. Además presentaron una nueva canción titulada “No More Tears”, un medio tiempo muy agradable que no sé como sonará grabado, pero en directo me gustó bastante.
¿Se echó en falta más caña? Sí, quizás el contundente guitarreo tan habitual como irresistible de sus directos habría elevado un poco más su actuación, que fue como una montaña rusa en la que combinaron casi esquemáticamente canciones lentas con otras más marchosas, pero la vuelta de tuerca soul que le dieron a sus temas fue muy interesante y atractiva. Seguramente esta fórmula funcionaría algo mejor en teatros que en festivales, pero eso no quita para que Mando Diao nos regalara un notable, divertido y muy satisfactorio concierto.
Para cerrar su intervención los suecos se descamisaron en los bises para interpretar un “If I Don’t Leave Today, Then I Might Be Here Tomorrow” muy sentido que dedicaron a las víctimas del atentado de Noruega, una preciosa versión del “Leave Me Be” de The Zombies y un aclamadísimo “Dance With Somebody” que duró casi 10 minutos y nos puso a todos a bailar como locos, culminando con una jam instrumental llena de luz. La verdad es que fue un broche final espectacular.

Solapándose con Mando Diao actuaba Guadalupe Plata en el escenario pequeño, un grupo de blues-rock al que me habría gustado ver también. Pero bueno, así son los festivales…
El siguiente grupo en hacer acto de presencia en el escenario principal fue Love Of Lesbian. El setlist del quinteto catalán había sido votado en internet por sus seguidores, aunque hay que decir que luego el grupo hizo una criba entre los veinte temas que más votos habían recibido, así que no sonaron (entre otras) ni “Domingo Astromántico”, ni “Un Día En El Parque”, ni sorprendentemente “Houston, Tenemos un Poema”, ni la que más me dolió: “Marlene, La Vecina Del Ártico”… Pregunta: Si ni siquiera cuando la gente la vota tocan “Marlene, La Vecina Del Ártico” ¿cuándo demonios la tocarán? ¿¿Cuándo??
Así que, aunque la iniciativa estuvo bien, el repertorio final fue más de lo mismo con otro orden y alguna novedad puntual, como “Miau”. Al grupo realmente no se le puede achacar nada porque fue una votación popular, pero el resultado demuestra que, sin ánimo de ofender, la mayoría de sus seguidores o no han escuchado más allá de su último disco “1999” o son menos originales que una patata, pues era la ocasión idónea para pedirles canciones poco habituales o más antiguas. Si mi memoria no me falla ¡no tocaron ningún tema de “Maniobras De Escapismo”! Increíble…
Ciñéndonos a aspectos musicales exclusivamente, Love Of Lesbian volvieron a sonar tan engranados como siempre. Están de moda, sí, pero no por ello se relajan sobre el escenario: las canciones fueron seguiditas, casi sin interrupciones, e instrumentalmente sonaron muy bien. Con la voz de Santi Balmes pasa lo de últimamente, que casi no se oye debido al efecto karaoke del público…
En cuanto a interacción, el grupo estuvo un puntito menos comunicativo que de costumbre, justo lo contrario que en el acústico de mayo en la sala Wah Wah. Santi Balmes bajó al público y soltó algún que otro comentario, pero en esta ocasión se ciñó más a cantar que otra cosa. Y al final no hubo ni chorros de agua, ni disfraces, ni coreografía… En fin, que buen concierto pero nada sorprendente en esta ocasión. Me sigo quedando con el que dieron en Gandía hace casi un año. Eso sí, que refresquen la fórmula ya o se pongan a grabar nuevo material.

Con el tiempo justo para ir a por algo de comida y bebida regresamos al escenario principal para ver a Klaxons. Había ganas de verles; personalmente sus dos discos (“Myths Of The Near Future” y “Surfing The Void”) me parecen dos buenos trabajos y, por su estilo de música, las probabilidades de pasarlo en grande eran altas.
En cuanto a asistencia, la gente hizo escampada tras Love Of Lesbian, seguramente para ir a por refrigerios o para ver a Standstill, que ya habían empezado su concierto en el escenario mediano. Esa “pereza” inicial del público se contagió algo en el grupo, que en “Atlantis To The Interzone”, tema con el que arrancaron, sonaron algo embarullados y confusos. La contundente “Flashover” mejoró algo el flojo inicio, y a partir del tercer tema todo comenzó a fluir: la gente se acercó para verles y ellos, que habían tardado en entrar en calor, lo dieron todo y sonaron realmente bien, algo realmente meritorio teniendo en cuenta el aparente caos y descontrol de muchas de sus canciones, un caos muy medido en el que el ritmo es algo fundamental.
En su repertorio no faltó la conocida “Golden Skans”, pero temazos como “Magick”, “Valley Of The Calm Trees”, “It’s Not Over Yet”, un brutal y psicodélico “Cypherspeed” o un avasallador “Echoes” que literalmente ponía la piel de gallina trazaron un último tercio de concierto que fue acertadísimamente in crescendo en cuanto a la velocidad y potencia de sus temas y no nos dio ni un segundo de respiro. Así que muy bien por Klaxons, que cumplieron con creces con sus rarunos falsetes y sus atmósferas espaciales. Otros que, como Mando Diao, no entran en la liga de los “grandes” del indie-rock contemporáneo pero que no les tienen nada que envidiar.
Finalizado el gran concierto de Klaxons, y puesto que aún faltaba media hora para el de Dorian, dimos una vuelta por el resto de escenarios para ver qué se cocía en ellos, una de las más entretenidas actividades que sin duda pueden realizarse en un festival. En el escenario mediano estaban actuando Shout Out Louds, una banda indie sueca. No los conocía, y aunque sonaban bien, los dos o tres temas que escuché me parecieron normalitos y no me invitaron a seguir viendo su actuación.
En este punto nos separamos y mientras algunos fueron a buscar un buen sitio para el concierto de Dorian, otros nos acercamos al escenario pequeño porque se oía de fondo una guitarra que llamaba mucho la atención. ¡Gran decisión la nuestra! Allí estaban tocando Capsula, un trío argentino afincado en Bilbao que estaba repartiendo rock & roll garajero a diestro y siniestro. Geniales. Llegamos y nos quedamos a ver entera su actuación: su sonido era perfecto, ellos eran escuetos en sus palabras pero majetes, y el buen rollo y potencia que transmitían sus canciones en directo era apabullante. Sonaban como Jet tocando permanentemente “Are You Gonna Be My Girl”. Muy buen descubrimiento, tanto que aquí os dejo con el videoclip de “Voices Underground”, el tema con el que cerraron:

Tras el breve pero intenso concierto de Capsula volvimos al escenario principal para presenciar la última mitad de la actuación de Dorian, de quienes sólo conocía un par de canciones. Lo suyo es indie-pop electrónico, de teclado y sintetizadores, y aunque no es mi estilo lo cierto es que su sonido fue perfecto (aspecto muy positivo del Low Cost), y temas como “Cualquier Otra Parte” o “Tormenta De Arena” están bien construidos e invitan al baile. Eso sí, su cantante me resultó algo divo y cargante (dijo “quiero que colisionéis vuestras manos” en lugar de simplemente “dad palmas”… xD); pero bueno, esto ya es cuestión de empatías personales.
Después de Dorian era tiempo para entregarnos a los DJs Steve Aoki (que ya nos desató en el SOS 4.8 2011) y KGB, que no se cortaron en pinchar “Killing In The Name” de Rage Against The Machine o el “Enter Sandman” de Metallica para poner el punto final, ya amaneciendo, al Low Cost.
En cuanto a aspectos organizativos, lo mejor fue sin duda el sonido de todos los escenarios. Habiendo estado en festivales como el FIB o el SOS 4.8 creo que puedo decir con fiabilidad que el del Low Cost fue el mejor sonido en festival del que he disfrutado hasta la fecha, en todos los escenarios, cosa que se agradece y que no hace sino aumentar la calidad de los conciertos. Lo más flojo fue la adquisición de tickets para comprar bebida (en una de nuestras colas, que solamente estaba siendo atendida por dos personas, llegamos a estar más de 15 minutos hasta que nos llegó el turno) y la escasez de puestos de comida en proporción al número de asistentes. Además, no contaba con atractivos extra como mercadillos.
De todas formas, al haber estado únicamente en la jornada de clausura del Low Cost, estas valoraciones son parciales, así que si alguien que haya disfrutado de los 3 días de festival quiere dejarnos su opinión en los comentarios, bienvenida será. Yo sólo puedo decir que, por actuaciones y diversión, si el resto de jornadas fueron como la última, la organización puede darse por más que satisfecha.















Yo estuve los tres días y estoy completamente de acuerdo con todo lo que has dicho. Por lo que pude apreciar, lo de las colas de los tickets fueron momentos puntuales creo yo. Y lo de los puestos de comida, ¿fuiste al fondo del escenario Low Cost Festival? Estaba lleno de puestos y mesas para cenar… Me sorprendió gratamente. Además y para acabar el tema de la organización, el Camping oficial del festival estaba muy bien (piscinas, varias zonas de ducha, las tiendas estaban en la sombra… Todas menos la nuestra… xD ) y la gente era muy maja (menos cuando tocaban la guitarrita a las 10 de la mañana… Cabrones…) .
En cuanto al sonido, me quedé impresionado en algunos conciertos. Por poner un ejemplo, vi a Lori Meyers no hará ni un año en el puerto de Valencia y me decepcionó un poco. Sin embargo, el jueves tenían un sonido excelente y me gustaron más de lo que esperaba.
Destacar el concierto de Supersubmarina, al que iba con dudas de si tocarían las canciones de su nuevo sencillo Realimentación y, ¡oh sorpresa! Empezaron a tope con Kevin Mc Allister, y no bajaron el ritmo en todo el concierto, muy buenos. Especial mención también a Ok Go, que proporcionaron un espectáculo muy entretenido. Subieron a unos chavales a hacer la coreografía del videoclip de su tema A Million Ways que sorprendió gratamente a todos. También tocaron una canción sólo con campanillas, increíble.
También estuvieron a la altura Vetusta Morla (muy potentes aunque les faltó conectar con el publico un poquito creo yo), Mika, que montó un curioso espectáculo con monigotes hinchables y banderas gigantes, Crystal Castles, siempre geniales…
También actuó Lüger… Del que no diré nada por respeto…
Para terminar, destacar a Loo & Plácido, dos DJs que no conocía y que me hicieron darlo todo y un poco más en el cierre del jueves.
En mi opinión (bastante menos experta que la del autor del artículo), el Low Cost Festival 2011 ha sido un muy buen festival, tanto por las actuaciones como por la organización. Me ha quedado un muy buen sabor de boca y algo muy gordo tendrá que pasar para no repetir el año que viene.
waoo estaba esperando una buena crónica del low…aunque imperdonable que no conozcas a dorian
Entré pensando encontrar fotos de esas tan chulas que haceis, pero del espectacular concierto de vetusta morla del sábado en jardines de viveros… ya veo que estabais en el low jaja… bueno el sonido era la esencia! mejores que en el disco… 2 horas…llenos de fuerza.. aquí si que conectamos…el público a la altura al menos por mi zona, todos disfrutando sin agobiar! …y antes de terminar terminaron 3 veces…sin duda ganan y ganan fuera de los festivales!! saludos, os sigo!
@El consultor de tu aparato excretor: ¡Gracias por la reseña de los otros dos días! Lo de los tickets puede que fuera puntual porque era hora punta, pero lo que no puede ser es que sólo hubiera dos personas a cargo. Eso sí, los precios razonables: 6 euros el litro en lugar de los 7,5 del SOS 4.8 de este año y del FIB.
En cuanto al sonido, que es lo importante, coincidimos todos: sobresaliente. Y de los artistas tan sólo comentaré que OK Go deberían ser showmans más que músicos y que Lüger debe replantearse sus directos xD (pobrets…)
@nunununu: ¡Hola! Primero que nada gracias por sernos tan fiel
y bueno, a Dorian conocerlos sí que los conocía, por singles y tal… lo único es que nunca me han atraído tanto como para ponerme con sus discos, así que técnicamente es su música la que no conozco demasiado :b
Y de Vetusta opino igual. En conciertos exclusivamente de ellos se lucen más que en festivales, al menos por lo que he podido vivir yo. El único pero que les pongo es que pienso que se están creando alrededor suyo una especie de máscara de indies seriotes y trascendentales que no sé si les pega… Hace un par de años se les veía más sueltos, más naturales y con mayor feeling con el público, y ahora parece que tengan que demostrar siempre que son buenos. Por curiosidad, ¿con Vetusta Morla también hubo karaoke? jeje
Yo lo que creo que pasa con vetusta es que son un grupo “serio”, por decirlo de alguna manera. Es decir, no invitan a la fiesta, no invitan a saltar y eso ultimamente no se lleva. Yo me estare haciendo viejo xD, pero la tendencia de la música actual hacia la musica de baile, con todos los grupos de pop-rock dejando ver teclados y elementos de musica electrónica no me gusta demasiado. Y no es una critica a la musica electrónical, es una critica a la intención con la que se usa.
A mi Vetusta me parece un grupazo, de lo mejor sino los mejores de los ultimos años en España. Evidentemente es cuestión de gustos, pero que se les critique me parece ridículo.
no se pq no hubo feeling en el Low, pero supongo que en un festival dan muy poco margen para la improvisación, actuaciones muy cronometradas…y van a saco…tal vez por eso la sensación de lejanía… pero está claro que aunque tengan mucho público no son los lesbian
…bueno por primera vez desde abril, he tenido la sensación de estar en un concierto y no en un karaoke jaja! y por mi zona ni miraban el facebook por el móvil ni hablaban de sus cositas jaja…!