Wolfmother – “Cosmic Egg”
October 28th, 2009 by Manu
Ya podemos decir que Wolfmother está de vuelta. El pasado 23 de octubre se publicó “Cosmic Egg”, el segundo trabajo de la renovada banda australiana, pues cabe recordar que hace poco más de un año el bajista y batería originales se despidieron de Andrew Stockdale, líder del hasta entonces trío, debido a “diferencias irreconciliables”. El caso es que se ha mantenido este interesantísimo proyecto musical gracias a la incorporación de nuevos músicos hasta conformar un cuarteto que ya se encuentra en plena gira promocional.
¿Y qué podemos decir de “Cosmic Egg”? Pues con la primera impresión tenía mis dudas, porque aunque se mantiene en gran parte el sonido de su merecidamente aclamado primer álbum, llamado homónimamente “Wolfmother”, el rollete que llevan es diferente, menos crudo y contundente, más convencional. Pero debo decir que es uno de esos casos en los que la segunda escucha le hace ganar enteros, y aunque no llega ni mucho menos a la altura de su predecesor, se trata de un digno álbum de rock, algo decepcionante, pero con cosas resaltables.

La primera mitad del disco pienso que es la más floja. Las canciones no acaban de estar bien desarrolladas, son enrevesadas en ocasiones y además les falta mala leche. Incluso su actitud setentera parece impostada en ocasiones.
“California Queen”, tema con el que abre el disco, no está mal, pero lo encuentro quizás excesivamente contenido, y el solo del acelerón del final me recuerda exageradamente al de “Where Eagles Have Been” de su primer trabajo, pero mucho peor.
Con “White Feather” tengo opiniones contradictorias: por una parte tiene cierto encanto, sobre todo por su ritmo tan pegadizo. Pero por otra, no me acaba de convencer esta vía de rock más amable (o comercial…) hacia donde parece que se encaminan.
“Sundial”, “In The Morning” y “10000 Feet” son las peores canciones del disco. La primera empieza con una distorsión a lo Black Sabbath, prosigue con un piano que recuerda a Blue Öyster Cult y acaba a lo Muse, con nada para recordar en medio. Otro tanto de lo mismo ocurre con las otras dos, muy aburridas y obviables, con nada que no hubieran hecho mucho mejor en su debut hace 3 años.
De este primer grupo de canciones es quizás su primer single, “New Moon Rising”, la más destacable por su gancho y, especialmente, por su riff principal. Hasta aquí total desilusión.
Y justo cuando parece que su fórmula de retro-rock no va a poder sostener dos álbumes, la segunda mitad del disco va y deja un buen sabor de boca, recuperando en cierta manera los valores de épica y potencia del grupo.
“Cosmic Egg”, “Pilgrim” y “In The Castle” son temazos, cañeros como pocos, con grandes guitarras y buenas y complejas estructuras. “Far Away” es una balada situada en la delgada línea que separa lo dulce y lo ñoño y que encontrará división de opiniones pero que a mí particularmente me ha parecido no reseñable pero sí aceptable. “Phoenix” es quizás la canción más extraña por su sonido en las estrofas, pero las subidas de órgano y voz en el estribillo y el solo tan punzante son estupendos.
Por último, “Cosmic Egg” concluye con “Violence Of The Sun”, una composición larga y progresiva en la que la clara melodía entonada por la aguda voz de Andrew Stockdale y acompañada únicamente por un teclado adquiere tintes épicos cuando se unen las pesadas guitarras y los gritos del cantante se prolongan de manera envolvente como si de un lejano lamento se tratara.
En definitiva, Wolfmother cumple las expectativas a medias con “Cosmic Egg”, un disco interesante, especialmente recomendable por su segunda mitad, pero irregular en la calidad las canciones. En general se echa en falta la fuerza y frescura de su álbum debut, que definitivamente les ha puesto el listón de exigencia y calidad tan alto que en este caso no llegan ni de puntillas. En cualquier caso, si se pasan por España no dudaré en tratar de ir a verles en directo. Un concierto de estos chavales debe ser adrenalínico.
Antes de acabar, un par de reflexiones: Especial atención deberían poner en no centrar todo el protagonismo en la figura de su líder y en reflexionar acerca de por qué suenan mejor cuanto más se parecen a sus fuentes (Black Sabbath y Led Zeppelin sobre todo). Que conste que soy un gran admirador de Wolfmother, pero este disco, y la comparación con su anterior trabajo, me ha hecho preguntarme: ¿Se les debería valorar por su propia calidad o por ser un buen revival de la calidad de otros…? Ahí dejo el debate abierto.
Manu para therockpark.comCategory: Crítica, Discos, Opinión | 3 Comments »










